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De mi Moleskine... nuestra relación con la información.

Nuestra relación con la información.

La cantidad y calidad de la información a la que estamos sometidos puede hacer estragos en nuestra salud.

Digo sometidos y no expuestos porque considero que es imposible ponerse a salvo de ella; se ha convertido en invasiva, no ofrece cuartel ni tregua alguna. Nos acecha en cualquier lugar y momento, no respeta nuestra intimidad, nos llega a través del teléfono fijo o móvil, por e-mail, por carta, por radio o televisión (dentro o fuera de los espacios dedicados especialmente a ella), por la calle,... todo es un bombardeo de información constante, necesaria o no, edificante o no, saludable o no, que agrede nuestras mentes.

Mantenerse a cubierto de ellas es, como digo, misión imposible; pero sí que podemos evitar que nos haga daño, que afecta a nuestro bienestar y a nuestra salud.

En la actualidad se debate a alto nivel, tanto médico como sociológico, la enorme incidencia que tiene sobre el desarrollo del cáncer el plano de las emociones.

Recientemente he conocido una investigación que me ha hecho pensar.
Según esta, la incidencia de las emociones, sobretodo las negativas, en la salud, es algo muy real. Se han llevado a cabo experimentos controlados que han demostrado que bajo la influencia de emociones negativas fuertes, la psicología del ser humano se deteriora y viaja al caos.

Los investigadores han descubierto que cada vez que tenemos diferencias con alguien de nuestro entorno, en el trabajo, con un ser querido, incluso con un conductor desconocido cuando vamos al volante, nuestro sistema inmunológico se debilita temporalmente.

Sabemos que cuando nuestro cerebro recibe una información, la cataloga como positiva o como negativa según la reacción que nos provoca. Cuando la cantidad de información que colocamos en la columna de las negativas sobrepasa el número de las colocadas en la columna de las positivas, podemos deducir que las emociones que hemos sufrido a causa de la información, siendo en su mayoría negativas, están alterando nuestros patrones emocionales.

Es hora de batallar contra esta apabullante agresión que se nos impone casi por la fuerza.

Es primordial que aprendamos a evaluar qué es lo que realmente nos compete y qué no.

Puede que tengamos que estar informados, yo no lo doy por seguro, pero no debemos en ningún caso estar inundados.

Hazte tú mism@ un pequeño test.

A la hora en que leas esto, ¿cuantos periódicos has leído?, ¿cuantas webs has visitado?, ¿cuantos sobres has abierto?, ¿cuantos folletos has ojeado?, ¿emails recibidos?, ¿llamadas contestado?, ¿visto telediarios, vallas, carteles, sms,s?, ¿oído programas de radio?...

Piensa en cuantos de ellos iban realmente dirigidos a ti y cuantos no.

De los que no, ¿cuantos te han generado emociones negativas?


5 comentarios:

Sole dijo...

Hola Juan! Pasé para visarte que ya está tu favicón en mi espacio y que me encantó tu blog! me tendrás por acá frecuentemente! Te felicito!
Saludos!

Juan dijo...

Sole, muchas gracias por todo y sientete como en tu casa.
Un abrazo.

bahhia dijo...

Que gran verdad!

Sabes? los propios informadores saben que vivimos en un mundo de información y, por tanto, para resaltar su atención, cada vez tienen que ser más "agresivos" o buscar alternativas que hagan que una noticia, su noticia, sobresalga sobre la otra. Ese es el gran reto al que se enfrentan ellos. Mientras, los demás nos sentimos bombardeados.

Un abrazo!

Gise =) dijo...

Yo la verdad trato de no ver noticieros y los periodicos los leo en las secciones que me interesan, porque creo que el resto es solo basura que me llega y me complica...por mail si recibo mucha info y mails que supuestamente son para ayudar a los demas y ese tipo de cadenas de las cuales el otro dia la madre de una amiga que tiene mas tiempo que yo me dijo que una de esas cadenas para buscar un niño desaparecido, no era cierta, ella es funcionaria en Argentina...y me senti tan tonta por cree todo lo que me llega....
En fin si no filtramos nosotros lo que debemos ver y lo que no seguramente terminaremos creyendonos que todo esta muy mal...
Besitos y un fuerte abrazo.

Juan dijo...

bahhia, ciertamente nos han convertido en su campo de maniobras.
Un abrazo.

Gise:) es una gran medida vivir sin informativos, pero actualmente creo que insuficiente... hace unos años un psiquiatra amigo mio recetaba a muchos de sus pacientes dejar de ver telediarios y no comprar la prensa del día; hoy les recomienda recluirse en algun centro de reposo durante algun tiempo porque la información se ha "desparramado", según sus palabras.
Un beso.

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